poemadelunes: Amiga, ¿cómo puedes hacerte pequeña creciendo…?
28 agosto, 2017
Poemadelunes: la música y tus lunares, la misma melodía.
4 septiembre, 2017

6 reglas de platino y amapolas para ser visible en las redes sociales.

¿Para qué abres las redes sociales cada día?

En general, todos lo hacemos para encontrar cosas interesantes.

¿Y qué buscamos nosotros cuando publicamos algo…?

que nos lean, claro.

Que nos lean, tener me gustas, comentarios… es decir, ser visibles en esta red de arañas (algunas tan venenosas y otras tan necesariamente hermosas).

Pues bien, conseguirlo no es sencillo, pero sí posible y lo que sí adelanto es que es lento, porque has de demostrar que realmente eres eso, interesante.

Hay muchas herramientas para que nos lean que van desde el posicionamiento SEO, utilización de hastag y todo ese lenguaje técnico que otros dominan mucho mejor que yo, con lo que me voy a centrar en lo que he aprendido y practico cada día y que tiene mucho más que ver con los valores, las emociones y con nuestra marca muy personal, que con las herramientas de seducción industrial (es decir, con las tripas técnicas de un post :)).

Como me apasionan los detalles y mis hijas me dicen siempre que resuma, voy a empezar este artículo por el final, por el resumen:

Para ser visible éticamente, nada más directo que la sinceridad y ser tú; eso que los que trabajamos en marca personal estamos todo el día diciendo: has de ser tú dentro y fuera de las redes. Has de ser tú, has de ser tú…

¡¡Y ahora, a los detalles!!, os cuento como podéis trabajarlo para que, cuando os lean, sepan que eres lo que escribes y, por supuesto, que te encuentres cómodo en tus publicaciones.

 

1/ Cuenta la verdad a ratos:

¿La verdad…? Sí, eso que nos cuesta tanto porque, si te paras a pensar, la verdad es una palabra que tiene una connotación negativa en cierta medida. Cuando alguien te dice: dime la verdad, es que espera que le digas algo que no le va a gustar. O cuanto tú dices: voy a decir toda la verdad, es que algo fuerte vas a soltar.

Cuenta la verdad, lo que sientes acerca de la vida, acerca de tu empresa, acerca del daño que te han hecho otros. Las veces que te has caído… Cuenta cómo aprendes cada día e incluye herramientas que otros puedan utilizar.

¿Y por qué digo a ratos?, pues porque la verdad es algo relativo (no es la misma para todos) y hay que dosificarla. Toda, no es sana y, además, a los demás no les importa en grandes dosis. Cuenta la verdad sobre algunas cosas solamente. El resto, te la guardas para ti. Sobre todo, si con ella dañas a alguien o insultas, claro.

 

 

2/ Cuida a los demás:

No te voy a hablar de lo que ya sabes porque mis colegas y yo lo repetimos hasta la saciedad que es compartir contenidos de otras personas (ojo, que por mucho que lo sepamos, todavía veo a muchísima gente que no lo hace y que solo hablan de ellos en las redes y se anuncian a sí mismos). Ni tampoco que comentes los post de otros profesionales (ya que a ti te gusta tanto que lo hagan). En lo que te voy a insistir es en que cuides a la comunidad como si los tuvieras frente a ti.  Que les pidas por favor y que ofrezcas antes de pedir. De verdad que alucino con algunos que me mandan una solicitud para conectar por linkedin porque, además de que me molesto en visitar su perfil y en darles la bienvenida con un mensaje PERSONALIZADO, me encuentro con esto en su mayoría:

  • No responden (si no lees los mensajes, no estés en la red porque queda fatal).
  • Responden con un simple gracias (perdona, que yo me he currado un tiempo para ti, con lo que lo que me llega es que te importa un pepino y también quedas fatal).
  • Me dan las gracias para venderme enseguida su empresa o su libro (enlace incluido).
  • Me dan las gracias y enseguida quieren quedar para ofrecerme un negocio o proyecto que me va a interesar muchísimo.

Si estás en alguno de estos casos, te aconsejo que revises tus respuestas y que las mejores, porque solo has de cumplir esta dos normas: ofrecer antes de pedir y valorar el tiempo que los demás invierten en ti.

Por supuesto, con esas respuestas, dejan de merecer mi interés y pienso que tienen un “egofrito” excesivo (y estoy segura de que no es así, que simplemente no le han dado importancia.  Recordemos que si el 80% de la comunicación es escrita, somos lo que escribimos o lo que dejamos de hacerlo).

Te insisto en que escribas mensajes completos y educados; que te expreses con positivismo y que hagas lo posible porque tu mensaje llegue a los demás, no que lo des por entendido. Que tu marca sea elegante y, por supuesto, que utilices la Netiqueta y las buenas maneras en las redes (de esto hablamos otro día).

 

 

 

3/ Desnúdate, cuentista:

 

En “pelotica viva”, sí, a carcajadas si hace falta. Mucho mejor así a que aparezcas con el smoking de las palabras para vendernos algo. Desnúdate y cuéntanos sobre ti (sin abusar, recuerda los porcentajes: 30% contenido propio). Cuenta historias sencillas, que nos acerquen a esa persona cotidiana que hay en ti; con hijos; que a veces no duerme; que disfrutas con una película de Disney y que, en ocasiones, no has llegado a final de mes o que tu madre te sigue regañando porque tienes una memoria de pez.

Lo que haces trabajando demostrará tu profesionalidad; lo que dices y a quién, tu humanidad; tu realidad.

Intenta aplicar enseñanzas a tu vida.

 

 

4/ Mantén una línea clara entre tu vida personal y privada.

Ay, madre, esto es muy difícil, lo sé, pero es necesario.

Y ahora, la pregunta: ¿qué diferencia hay entre una y otra, Yolanda…?

Tu vida personal eres tú relacionándote con las personas o con el entorno cada día. Sobre todo, profesional y personalmente. Una reunión de trabajo, una presentación de un libro, una fiesta entre amigos (a veces).

Tu vida privada es tu familia, tus hijos, esos momentos en los que solo quieres para ti y de los que no necesitas tener una fotografía porque es tuyo y tuyo (y si no tienes esos momentos, revisa tus valores y tu presente). Tu vida privada es aquello que consideras intocable e innegociable y depende de cada momento.

Si publicas todo en las redes, te quedas sin vida privada y las personas que no la tienen, dejan de ser interesantes y naturales. Dejan de ser ellas mismas para ser de todos.

 

 

5/ Duda de todos y de todo.

 

Vaya, justo hace unos días publicaba un post en el que decía que lo más hermoso era la confianza, jeje. ¡¡Así no hay quien se aclare!!!

Pero sí, claro que sí. Confiar en las personas es una cosa y compartir lo que publican, otra diferente.

Cada vez que compartas algo, lee el artículo o pregúntate si es de valor para tu marca. No lo hagas solamente porque esa persona te encante o porque crees en ella. Nuestros valores no tienen por qué ser los mismos y puedes estar compartiendo algo mío, por ejemplo, que no vaya con los tuyos. Te podría contar muchos casos, pero seguro que tú tienes los mismos o más de personas que te han compartido algo de otra y que, literalmente, “la ha fastidiado”.

 

 

6/ Si no tienes algo que aporte a la sociedad, no lo digas (es decir, no lo publiques).

 

 

Esto tiene muy poco que explicar, pero es vital para tu marca. ¿Quieres ser una persona interesante o una que simplemente publique mucho pero que miren como algo banal? de las que sirven para hacer zapping o de las que detienen la vida de alguien para leerte y verte?

Mide lo que publicas, no solo en cantidad sino en preguntas:

  • ¿Aporto o enseño algo a los demás con esta publicación o palabras?
  • ¿Insulto?
  • ¿Me lo he currado o simplemente he copiado y punto?

 

 

Ya termino, pero como me emociono escribiendo, voy a añadir un último punto (esto es un defecto que tengo, lo siento, siempre me surge, al final, un punto más, así que, si quieres, puedes dar por terminado el artículo aquí :)).

 

7/ Si publicas en varias redes, procura que el contenido sea diferente.

No has de estar en todas (además es una locura, te lo digo porque yo lo estoy :),  pero me lo paso pipa, es como jugar a las muñecas recortables de niña a las que vestíamos con ropa diferente y me sirve para ejercer la creatividad a tope).

Elige una o dos y así puedes repartirte más fácilmente. En una, que sea ese humanista que llevas dentro y lo que sientes y en otra, lo que haces (pero recuerda que siempre has de dejar un espacio para lo que sientes). Diría que, por ejemplo, en Instagram, la mayoría sería lo que sientes y en linkedin, lo que haces o hacen los demás.

 

Gracias por leerme. Que tengas un hermoso día y una fantástica publicación :).

¡¡Me marcho con mis globos a otra parte!!

Deja un comentario