mientras esté a tu lado…
7 Septiembre, 2013
lunes de poesía: la llamaban desván
9 Septiembre, 2013

conversaciones con mi zorro: somos lo que solucionamos.

-No es el principio,
ni siquiera el beso que sella un final o,
al menos, que lo disimula.
No, no es eso…
Son casi las once de la mañana y mi zorro anda corto de
reflejos.
Creo que debería soltarlo una vez al mes en el bosque para que
sea un poquito más salvaje,
porque se me está convirtiendo en un zorromarujo con tanta
casa.
-Sé lo que piensas –me dice mirándome casi fiera-.
Me río a carcajadas porque no sé si se refiere a mi entrada
de hoy o a lo otro.
-Ya… , pues sigamos porque me muero de hambre y mis neuronas
necesitan pan con jamón –le contesto indolente.
-Me estás hablando de los finales felices, ¿verdad? Pues
termina la frase, querida.
-Vaya, estás más espabilado de lo que yo pensaba… Pues sí.
Te hablo de eso.
Hoy me he despertado pensando en ello,
es más, desde anoche le doy vueltas:
No importa tanto lo que hagas
sino cómo lo soluciones.
Sólo nosotros tenemos el poder de convencer a alguien de que
lo que ha sucedido ha sido un error,
o una metedura de pata,
o un olvido.
Sólo con aceptarlo no significa que la otra persona lo
somatice, no,
hemos de currar después para que sepa que lo sentimos de
verdad;
como cada uno sepa
(una mierda para el que diga que no sabe)
 pero haciéndole saber
a esa persona dañada lo importante que es para nosotros, aunque tengamos que
invertir en mil llamadas o mensajes.
Porque si no lo hacemos,
de nada nos sirve el perdón si no lo sobrelleva el olvido.
-Pues sí, señorita –me contesta, casi rozándome la pierna
con su hocico.
Por una vez estamos totalmente de acuerdo.
¿ves como no tienes que dejarme un día sólo en el bosque…?.
.
.
.
.
.
ea…
que este me
ha
vuelto a
pillar.

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