El lenguaje de las cabras.
21 Julio, 2015
yolanda, qué quieres..?
23 Julio, 2015

Ella guarda su nombre bajo la lengua.

Ella se deja mecer, aprieta sus olas y sus ingles y decide que no hay sal suficiente para detener a su hombre. Que es absurdo malgastar versos y lunas.

Él, canalla, le amanece en el pecho. No en general, como suelen amanecer los machos, sino en ese rincón donde la luz hace muchos lustros que a ella no le nacía; que se le apagaba con cada toque de aliento.

Y ella, asustada, lo sabe.

Todo.

Sabe, por ejemplo, que él no va de caza sino que solo quiere su carne (aunque el mundo se empeñe en lo contrario).

Sabe que sus palabras han comenzado a colársele por la sangre como dementes, revolviéndole las vísceras y el pelo, recogiendo gritos a su paso y, para que ella aún lo ame más, plantándole amapolas en las piernas.

Ahora ella es un trozo de tierra que lo ama.

Solo eso.

Pero sonríe.

 

 

……………………..

Feliz miércoles, queridos amigos.

Buenos días!!!!!!

Amanecen el día con todas las ganas en este cuerpo (es despertarme y asomarme a la ventana para mirar la luz que paren las montañas desde sus piedras. Así cómo no voy a empezar plena).

Voy a dejar todo organizado porque partimos de vuelta al otro mundo (adorable también, lleno de grandes proyectos y de gente grande que necesito y quiero abrazar). Esta semana es intensa y se suceden otras ciudades y algo de mar con sus sirenas y sus algas.

Os incluyo en la maleta de esta mañana y os voy contando en el camino.

Vamos a por ese desayuno y a por toda la ternura que podamos robarle al día…

 

(para ello os dejo estos versos, para que os anide).

 

2 Comments

  1. Estrella dice:

    Creo que siempre digo mas o menos lo mismo.
    Me encanta y relaja leerte mientras tomó mi café con pan tostado, pegotes de mantequilla y mermelada.

  2. silvia dice:

    Feliz viaje. Preciosos versos.

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