poemadelunes: Mis sobras
7 Septiembre, 2015
Señor cura, este acto no me gusta (o grito por un cambio).
9 Septiembre, 2015

Escondida

 

También recuerdo el olor a plancha. Ese olor me ha hecho crecer.

Mi madre plancha

la ropa

y la vida.

 

Me encantan las tardes de invierno y cierro los ojos buscando el abrigo de sus hermanas en la casa de la sierra de Huelva. Aquel rincón del bosque donde el frío nace y donde nos auxiliaba la chimenea de la sala central. Todos apiñados en los viejos sillones, adorando una mesa de camilla llena de cartas y de risas.

 

Mi madre y sus hermanas

preñando la casa de hijos.

Amamantando de alegría nuestros miedos.

 

Siempre íbamos a esa casa en invierno. También en primavera.

Veo el caballo libre y los tendederos de ropa blanca. Aquél olor de algodón virgen que cruzaba nuestro campo.

En aquella casa leí Cien años de soledad.

14 años escondidos en el huerto y con el corazón abierto en cada página.

Si te pillan te la cargas, decía mi prima.

Pero yo no podía dejar de leerlo.

Y me la cargaba.

A veces salía al tendedero a soñar entre la ropa dormida. Pensaba en esa escena en que la mujer que se eleva entre las sábanas.

Y esperaba…

 

Le robé el libro a mi primo. Aquel chico mayor que vivía en Europa y que tenía una habitación para él solo. Entraba en ella arrastrándome entre las camas.

Ratita

de rodillas

arañadas.

 

Mi madre callaba; ella me intuía. A veces preocupada, suspiraba: la niña escribe cosas raras.

Y yo, cada día más, abría los ojos

y cerraba la boca.

Y me escondía a leer y a escribir

 

Ahora, cada vez que veo a mi madre planchar, me acaricio los ojos y huelo a tostadas en la leña y a risas en el viento.

 

Me gusta ese mundo que me parieron de niña libre.

 

 

 

(Al “patas largas”, ese primo imprescindible que estudiaba en Europa y que me enseñó muchas cosas sin él saberlo.)

 

 

 

………………

feliz martes, queridos mios, que no sé por qué desde que ha amanecido me huele a jueves.

Hoy nos tocan asuntos de mucha energía, voy a generarla para que el día sea lo más hermoso posible. Siempre que deseamos algo con fuerza, sucede, no cabe duda. Eso sí, hay que moverse.

Vamos a ello 🙂

Os abrazo hasta doler.

 

 

2 Comments

  1. Estrella dice:

    Estos retazos de familia, olores, y cotidianidad…simplemente hacen que el café con pan tostado, mantequilla y mermelada que desayuno, me sepan a relajación y cercanía.

  2. joaquin cordero rodriguez dice:

    Me recuerdan tus palabras noches pasadas en salones con chimenea, tanto en Aracena como en Jabugo, charlas, chistes, cartas y FAMILIA. Hoy en dia ya no es posible, cada uno en sitios diferentes, pero con tus palabras durante unos minutos me he sentido disfrutando de aquellos fantasticos momentos. De nuevo gracias.

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