Mi maleta, la más fea del mundo, era la más hermosa…
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No es mi luz; es la luz que tú haces que yo emane…
4 junio, 2015

Falta de confianza en los demás o de cuando el yo nunca es nosotros.

¿Cómo trabajar la confianza en los demás..?

  1. Atiende a las promesas que formulas (no prometas lo que no está en tu mano cumplir) y actúa cuidadosamente para hacerlas posible. Es fácil parecer un/a cínic@ simplemente por olvidar aquello a lo que nos hemos comprometido.
  2. Practica la amabilidad. Amabilidad en el trato, en el saludo, en la comunicación en general. Como escribió Shakespeare, se consigue más con una sonrisa que con una espada.
  3. Sé leal con las personas que no están presentes. Es una práctica muy poco inteligente hablar mal de los que no se encuentran en ese momento; reduce tu reputación y la confianza hacia ti. No lo hagas nunca.
  4. Pide disculpas por tus “reintegros de confianza”. Somos humanos, cometemos errores;
  5. Perdona cuando son los demás quienes se han equivocado. Ser receloso y volver sobre el mismo tema no ayuda a generar confianza en los demás. Lo pasado, pasado está.
  6. Sé honesto, no una veleta. Tenemos que adaptarnos a las circunstancias, pero no nos vale una persona que cambia de opinión sin sentido y constantemente. Mantén tu punto de vista si crees que es el correcto.
  7. Muestra interés por los demás. Si no, no confiarán en ti.

 

(Extracto del capítulo 4 de “El per-verso libro de las carencias del alma”, de Juan Carlos Cubeiro y Yolanda Sáenz de Tejada)

 

 

 

Vuelve a ser de noche y leo este libro como si yo no fuera coautora (nunca me leo yo misma pero con éste hago la excepción porque me parece uno de los libros más bellos que he parido en compañía de un grande).

Intento repasar mis carencias y remover mis pilares para saber si están bien aferrados. Juan Carlos es maestro…

Hay días que no es sencillo y necesito apartarme del mundo para encontrarme; suerte que tengo el lugar apropiado y solo he de conducir dos horas y media para poder alcanzarlo. La confianza en los demás es necesaria para esta bruja. Sin ella, estoy amputada.

 

Termino la noche con un trocito de chocolate y del poema que escribí para este capítulo. Además hay música, ilustraciones y una historia que presenta al protagonista. Mañana, habré crecido.

 

 

 

Yo te elegí

entre todas las

mujeres.

Te elegí

porque tu risa y

tu verdad

perforaban

mi luz,

y porque tus

abrazos eran

limpios y valientes

(como los de una

niña indomable que

quiere tragarse

la vida

ella sola).

.

.

.

.

.

 

Que la confianza en las personas presida esta jornada que nace tan hermosa.

Hoy toca nadar, abrazar por la espalda todo lo posible y, quizás, conducir esas dos horas y media hasta alcanzar el paraíso 🙂

Feliz miércoles, queridos.

 

 

yolandaconlacabezallenadecielo

 

4 Comments

  1. joaquin cordero rodriguez dice:

    Procura conducir, solo son 150 minutos, y el paraiso si lo puedes disfrutar hoy no lo dejes para mañana. Se inmensamente feliz, tus poemas en muchos momentos nos transladan a paraisos vividos y gracias a ti a no olvidarlos.

  2. Alberto Javier Cózar Gutiérrez dice:

    Hola, abrazos para ti también , espero que tengas un día feliz, lleno de alegría y amor que en estos tiempos hace falta.

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