yolandaenlaluna
11 julio, 2009
hassecaló
23 julio, 2009

lasgitanasconmigo

Córdoba, recién llegada a casa de mi amiga Ana.

Te veo subir las escaleras como una ráfaga de ternura. Mi hija mayor te deja sitio porque vas comiéndote el aire a zancadas. Llamas a la puerta de Ana y yo te contemplo divertida mientras te pregunto: Qué bonita eres, ¿cómo te llamas?…
Tu nombre suena como una canción…
Nunca lo había oído, te contesto,
es precioso.

Ana me cuenta que has ido a devolverle un libro roto. Tu padre lo destrozó pensando que así rajaba tus ilusiones.
(Esta vez no te golpeó
a ti.)

Qué ignorantes
los adultos,
no saben
que a los niños
nunca se les pudren
los sueños.

No.

Los guardan
en sus costillitas…

……………………………………………….

Ostalinda tiene
ocho años y
saca notables
en la escuela.
—Teoremas
hinchados de
ilusión.—

Vuelve a casa
corriendo
cada día
y entra a borbotones
en la estancia
(así, como acunando
con sus rizos
el aire de la
atmósfera).

Después de comer,
ayuda a
sus hermanos
a descargar la
furgoneta
del mercado
—que cada día
va peor—.

Ostalinda tiene el
pelo negro
y los ojos
ensortijados.
Y asoma entre
su piel
—de golosinas
y café con leche—
un brillo de
jardín de infancia.
(Las niñas gitanas
también quieren
ser princesas.)

Y cada noche
—a escondidas—
enciende sus
ojos
para abrir un libro
de viajes
(sueña con ser
azafata.)

Si su padre
la descubre
le gritará colérico:
Las gitanas
no estudian…

Al cumplir
los dieciséis
la obligarán
a dejar la escuela.
—Teoremas
hinchados de lágrimas.—

Ojalá mi amiga
Isabel (esa gitana
moderna)
pudiera
cincelarle a su
padre en las
venas
—a fuego hirviendo
pero no lento—
que se puede
hacer
sin dejar
de
s
e
r.

A Isabel, mi bella amiga gitana,
porque tiene el corazón lleno
de todos los de su sangre
(y porque la quiero).
yolandaluchando

2 Comments

  1. Rubia dice:

    Creo que pocas personas pueden quererme más siceramente que mi Yoli.
    Te quiero mucho.

  2. no dejes tu lucha, nunca. Ojalá hubiera más personas como tú, con ese corazón de madre

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