lapregunta
31 agosto, 2009
mimoscapersonal
6 septiembre, 2009

limpiandolimpiando

Me tocó a mí la limpieza.
Aquella gran casa de campo se caía de nostalgia…
Tiré mucha mierda (perdón, cosas) y seguro que él aún no las habrá echado en falta. Cuando terminé de recorrer esos pasillos llenos de pestañas y de recuerdos, cerré todas las puertas con llave.
No me llevé nada conmigo; demasiados recuerdos en cada candelabro-mesa-rincón. Hubieran chillado en mi casa nueva.

Al abrir el armario de su habitación, ese espacio donde vive la cama gigante de bronce, vi una bolsa verde escondida y, sin que él me viera, la abrí.
Dentro había un montón de revistas pornográficas… Mientras sonreía, sentí un pequeño bocado de ternura y, entonces, busqué más.

En la mesita de noche descubrí un paquete de viagra… ¡casi grito! No está mal para un señor de 75 años.

Si no fuera
mi padre,
se lo contaría
a mi
madre…

yolandalimpiadora

4 Comments

  1. Qué bueno, lo que puede encontrar una en unalimpieza. Yo recuerdo que de pequeña rebuscaba bajo los colchones las revistas de tías (así las llamábamos mi hermana pequeña y yo) de mis hermanos mayores. Las risas estaban aseguradas.

    Un beso

  2. Alodia dice:

    Hola Yolanda, si es que a veces no se puede limpiar tanto que se descubren secretos…Un abrazo grande.

  3. hermanamiga dice:

    una vez haciendo una limpieza en mi interior, decubri algo que me aterrorizó, habia perdido un sentimiento muy importante para mi, y todavia no ha aparecido, estarà por ahí sin saber donde posarse, y sin percatarse de lo imprescindible que es para mí, y mi supervivencia.

    un beso y gracias por escribir cosas tan maravillosas

  4. blog1 dice:

    Felisa, Alodia: je,je, ya veo que las dos sois muy limpitas…
    Hermanaamiga, lo que has escrito es precioso… pero me ha estremecido. Ojalá pudiera buscarlo contigo.

Deja un comentario