afilaruñas
18 octubre, 2010
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21 octubre, 2010

Linares 21 octubre. Presentación Poemas desde mi ombligo

Aquí pongo la invitación. Hoy es lunes y estoy nerviosa, pero de emoción. Presentar el libro en mi tierra es algo que me exige superarme mucho. He preparado algo especial con los chicos del Pequeño Saltamontes. Si sale bien, será muy, muy especial…

YA HE VUELTO, es decir, ya ha sido..

Claro, presentar un libro en tu tierra, puede parecer fácil. Es decir, cuentas con todo eso de que tus colegas irán, que el sitio dará todo lo mejor, que igual sale algo en la prensa…
Sí, pero luego viene esto de que al ser tu gente, esa que te ha visto ir en bici cada mañana a dejar a tu hija al cole o esa que te vende en la farmacia las medicinas y la colonia, o el frutero que te ayuda a llevar la compra al coche… Esa gente que es mi gente, la que me gusta y me quiere (incluida mi vecina que me ayuda a plantar geranios) es la que más me impone. La que más me obliga a ser la mejor de la mejor. Es decir, la que más nerviosa me pone.
Así que se plantea todo de lujo, sobre todo con mi hermana Trini, que todo lo controla tan perfecto. Día de antes: miércoles con rueda de prensa en el ayuntamiento y todos los medios allí (tenemos a la concejala de cultura más cojonuda del planeta, Macarena García, que vive y bebe mis poemas y se los queda, eso me encanta, los hace suyos). Genial.

Jueves día de la presentación, media página del periódico y especial en la cadena ser y en onda cero, ostras, si parece que la gente aquí me están superando, si vamos a infectar los medios de poesía.
Y por la noche… ufffff. La sala llena, El Pequeño Saltamontes con unas cien personas. Mis personas, esas que a veces ni conozco pero me leen, esas que me ven en la distancia y que han venido a oírme.
Yolandanerviosa y con modelazo de la colección privada de su amigo Manolo Cees, entra y descubre que Manuel de Mágina ha venido a oír su poesía y lo abraza y ve como la sala está llena de gente que conoce mucho o que casi no ha visto en su vida.
Macarena abre el acto y, después de hacerme llorar con sus palabras, lee el poema que ha elegido.
Luego sale el presentador: tachán, tachán…. ¿a quien has elegido?, me preguntaban desde hacía muchos días . Lo siento, no lo puedo decir.
¡¡¡Coco!!! el muñeco azul de los teleñecos sale de la mano de Javi, su voz.
Genial,,, la gente flipa y él me hace unas preguntas (primero me pone un poco verde…je,je) y luego, después de negarme a responder más preguntas y de echarlos, comenzamos a leer poesía. El local está precioso, las mesas se mezclan en el escenario y no hay artista ni invitados porque conforme yo voy leyendo, voy llamando a personas que han sido y son importantes en mi vida: mi loco falete, que nunca me deja que me escape de las exposiciones de arte, lorenzo del cel (centro de estudios linarenses), que lucha porque la actividad cultural en esta ciudad crezca y mi coleganecesario Andrés Cardenete, de la ser linares que parió conmigo el espacio que tenemos de Poesía para gritar. Todos habían elegido su poema y todos me hicieron sentirme la mujer más afortunada del planeta.
Nos reímos mucho, mucho, mucho, porque la vida, sin risas, no vale y yo, hace tiempo que decidí que haría dos cosas: una, que cualquier proyecto iría asociado a aumentar la calidad de vida de este mundo y el otro que haría todo lo posible porque la gente se ría cuando esté conmigo.

Y luego las firmas y la gente que nunca ha leído poesía comprando el poemario y yo sintiéndome embajadora del verso y esa señora, que se acerca a regalarme una rosa (que guardo, por supuesto) y me dice: gracias por regalarnos tus poemas y la gente que venía y me regalaban sus abrazos. Y luego las cañas y las copas y las charlas y la alegría de sabernos juntos en un mundo (por esa noche) limpio.
Y al día siguiente una página de la prensa y la televisión local y ¿sabéis lo mejor de todo? que sin los medios y mi gente, no sería nadie (aunque ahora tampoco lo sea pero al menos para algunos que empiezan a escribir, soy un diminuto referente).
Y creo que a Charo Fierro, mi pequeña confidente, le habría gustado estar aquí.

yolandamufelizyasíescribohastalosnoventa

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