gloriaqueparaeltiempo
27 julio, 2009
avecesmevoy
1 agosto, 2009

loscontendedoresdemiamor

Por fin terminamos la reunión.
Cae la tarde y el aire en mis pecas y voy vestida de señorita (ya, casi he aprendido a andar con tacones).
Voy,
diríamos,
bastante mona.

A mi laíto, un león me acompaña ataviado de ejecutivo. Si lo miro se peina la melena y la soberbia.
Detrás, esa chica nueva de París que nos ha traído (además de muy pocas sonrisas) un catálogo de ventas cursi pa morirse.

Estamos en Madrid y paseamos por el barrio de Salamanca. Es la hora del vermut. Que suerte que por la noche vuelva a Chueca…

De pronto,
algo me pone nerviosa…

Mis ojos se lanzan aullando y enfilados a una esquina de la calle. No sé si podré resistirme. No puedo dejar escapar este hallazgo, es un gran descubrimiento:
hay una silla preciosa en un contenedor…

Y, como soy artista, (eso dicen mis amigos, con lo que no sé si me perdonan la vida con esta afirmación dándome por perdida, o me insultan) me permito el lujo de decir a aquellos que apenas conozco: esperad chicos, que me voy a llevar esta silla a casa de mi amiga que es una joya.

No os digo la cara de la de Paris de la france…

Y como es de noche y esto va de desnudarse esos pequeños vicios que tenemos cada uno, os cuento un pequeño secreto mío y de mi padre,
del que tanto he aprendido:

Adoro los contenedores
llenos de limpia
basura…

Cuando era pequeña
y vivía encerrada
dentro de este cuerpo
(aún sin amueblar),
tú me llevabas
de excursión,
a los contenedores
de la ciudad.

Hija,
seguro que hoy
encontramos
un tesoro…

Así tuvimos
mesa de pin-pong
(llegué a ser la mejor
en el colegio)
y una camarera
de servir,
cuando nadie la tenía
en el comedor.

Aún resiste
a la muerte,
la mesa gris
de televisión
y la lámpara
(de cristal teñido)
que alumbra
la nostalgia
del salón.

Y a mi me daba
¡tanta vergüenza!
que algún vecino
nos viera volver
con el coche lleno
de trastos viejos,
por renacer…

Anoche salí
de copas.
Al volver
conducía Ana,
mi hermana mayor.

Y le dije,
suplicando,
que quería una ruta
por los misteriosos
contenedores
de la ciudad,
por favor.

yolandaqueencuentratesoros

1 Comment

  1. Anónimo dice:

    ¡que arte! – yo también he ido con el tio Nono de excursión por los contenedores. Mi padre aprendió del tuyo y cuando trae algo dice que lo ha comprado en El Corte Ingles.
    jajaaja
    cintacontenta

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