poemadelunes: mi Daniel también es vuestro Daniel.
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Si me llueves, te amanezco.
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No es abrir la boca, es llenarla de ti mismo…

LO PRIMERO DEL DÍA ES LA COMUNICACIÓN


Da igual que seamos amas de casa, empresarios de élite o en crisis, madres de familia numerosa, mejores amigos, amantes… da igual; comunicar es relacionarnos con las personas que nos rodean diariamente.

Todo lo que consigues o sucede en tu vida tiene que ver con la falta de comunicación. Pero seguimos sin darle la importancia que tiene y dejando entrar en nuestra vida a personas y situaciones que parecen más importantes de lo que son y que no nos hacen ningún bien porque nos impiden expresarnos como debemos para conseguir nuestros objetivos personales y profesionales.

Los adultos necesitamos entrenar una habilidad que ya teníamos cuando niños: si algo nos molestaba, llorábamos; si queríamos conseguir algo, seducíamos con una sonrisa…

Conocemos las claves básicas de la comunicación, pero las hemos olvidado. El “NO” constante de nuestra familia cuando vamos creciendo; algunas escuelas con sus normas y segmentación de principios obsoletos; la familia, el «no sirves para esto», el «no hagas esto», el «eso son tonterías»… Sólo son trabas que nos van a impedir comunicar cuando lleguemos a adultos. Y ahora, que ya lo somos, nuestros miedos profesionales y muchas de las personas que nos rodean, se ocupan del resto.

Además, el marketing que tiene la comunicación es espantoso porque se presenta como un conjunto de herramientas para vender pero no como forma de vivir y relacionarnos diariamente.

Comunicar es una actitud. 


Si tú quieres comunicar, no existe nadie o nada que te lo impida; ni importa donde lo hagas, porque lo fundamental es que tengas actitud para hacerlo.

El mayor inconveniente es que la mayoría de las personas no queremos contar nada de lo que sentimos porque tenemos miedo a ser juzgados.

Si estás leyéndome y quieres trabajar tu comunicación, comienza a buscar todo lo positivo que tienes dentro. Pero que sea de verdad, no inventado… Y luego, cuéntalo con orgullo, con pasión, con verdad y, sobre todo, con generosidad, apoyando a la persona que te escucha a que comunique también.

 

Ojo:

Comunicar es trabajar para que lo que expresemos le interese a los demás. Si no, lo que estamos haciendo es un monólogo. Esta frase es la primera con la que empiezo la formación para profesionales. No sirve de nada que hables mucho en una reunión si los que te escuchan están deseando que termines. Es tiempo perdido; no estás comunicando.

¡¡Vamos a trabajar en ello!!!

 

 

Feliz martes, queridos.

 

 

 

 

2 Comments

  1. Alberto Javier Cózar Gutiérrez dice:

    Somos dueños de nuestras palabras y esclavos de nuestros silencios, si callamos no otorgamos, simplemente no expresamos nuestra opinión. Nunca hay que dejar de dialogar.

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