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4 Comments

  1. Pascual dice:

    Bonita entrevista, Yolanda. Interesante tema el de la capacidad de liderazgo,
    no sé si con esta cualidad se nace o se hace, aunque supongo que todo o casi todo en esta vida se puede aprender. Tanto nuestras virtudes como nuestros defectos nos hacen únicos, quizás más los segundos que los primeros, pero, ¿quién puede decir que tal o cual actitud o atributo es una virtud o un defecto?, ¿acaso lo que es virtud para mí no puede ser defecto para otro…? Claro que sí, y en ello radica el inmenso privilegio de que todos seamos únicos y diferentes en nuestra similitud. Pero, lo primero sería conocernos a nosotros mismos muy bien y saber lo que nos diferencia y, después, como tú dices, potenciar esas diferencias de manera que no levanten muros a nuestro alrededor, sino que nos abran al mundo como lo que somos: únicos e irrepetibles. Ahí radica esa capacidad de ofrecer lo mejor que tú llevas dentro, y que puede convertirte en ese “inspirador”. Saber apreciar esta diversidad nos hará no sólo más humanos sino más felices, a nosotros mismos y a quienes nos rodean, ya sea nuestra familia o nuestro equipo de trabajo.
    Por otro lado, hablar de la creatividad es hablar de imaginación, sin imaginación no hay creatividad, y aún diría más, sin recuerdos no hay memoria, ni imaginación. Termino con dos frases de Albert Einstein que siempre tengo muy presentes: “Si puedes imaginarlo puedes crearlo” y “La imaginación es más importante que el conocimiento”… Un abrazo.

    • yolanda dice:

      Querido Pascual,
      magnífica síntesis y a su vez curso sobre liderazgo y creatividad.
      Muchas gracias por compartirlo.

      Un abrazo y una jornada maravillosa para ti.

  2. Santiago Fernandez Garrido dice:

    ¡Enhorabuena! También por la foto. No se te olvide esperarme en el cielo, vida mía. (Creo suena a título de película, pero ¡Qué más da! Allí, me seguirás alumbrando, cómo singular poetisa: mujer sabia; desbordante; de recursos infinitos y bella, además de por tu propia anatomía, por razón de tu fuerza y maravillosa; osadía blanca, que realzan tu hermoso rostro y donosura intemporales sobre todo, para la raza masculina, desde 15 a 100 años, -cualesquiera sean los que tú vayas cumpliendo- pues, para ellos sí, pienso, siempre, serás una veinteañera adorable.

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