10 noviembre. 17,30h. Entrevista “Emprendiendo en femenino”, de Uni Radio Jaén.
31 Octubre, 2016
Conferencia sobre diversidad y talento para la Cruz Roja. Jaén. Diario Jáen.
4 Noviembre, 2016

Pinocho, tu alegría no era mentira…

Cuando era muy joven vi una película que me encantó. Sucedía en una campiña muy hermosa y era una de esas casas de campo que tanto me gustan, de una sola planta, con las ventanas abiertas a la vida.

Ella, la madre, siempre estaba cantando y era hermosa y alegre; muy, muy alegre. La familia siempre sonreía al verla aparecer en escena pero un día, montando en bicicleta, tuvo un accidente mortal.

Lo que sucede después no es tan importante, independientemente de que es muy triste porque su marido se pasó la vida echando de menos esa alegría.

Al ver la película me di cuenta de que mientras la empresa que tenía con mis hermanos y toda su complejidad (ser empresaria no es solo el título de una ponencia sino una realidad bastante canina y a veces despiadada) me tenían secuestrada en cuerpo y alma, yo solo pensaba en que había perdido la alegría. Sí, perdida; totalmente disuelta en los problemas económicos y de estrategia propios del momento.

aaeaaqaaaaaaaadgaaaajdy2zge3zwjiltk0ztetndnhmi1iowqzltmwytcxytg2mjvlng

Cada vez que dejaba a mi hija, de 1 año, en la guardería a las 8 de la mañana y conducía una hora hasta la empresa, lo hacía con el mismo hueco en el corazón y en los labios que al volver, a las 21h, cuando la pequeña ya estaba acostada.

No estaba haciendo lo que me gustaba, solo llenaba mi vida con un proyecto que no era mío, que era el de mis hermanos; mis socios. 

Y mi pensamiento era el siguiente: si algún día tengo un accidente, la gente dirá: qué pena, con lo que trabajaba…

Y yo lo que quería que dijeran era: qué pena, con lo que le gustaba vivir la vida, con lo alegre que era…

Así que, escuchando mis lobos internos, fue cuando descubrí que lo que yo quería es que mis hijas, a esas que llamo vikingas, me recordaran por la alegría. Que cuando no estuviera, dijeran: mi madre, qué alegre era…

yolanda saenz de tejada pensamientos alegria

Y eso solo sucede cuando llenas tu vida de un contenido elegido por ti. Cuando tú misma te cuentas tu historia a medida.

Fue, entonces, cuando hice lo más importante de mi vida y que suelo contar en las conferencias:

un día, yo vendí las acciones de mi empresa y compré mi vida.

Y ahora, que la alegría es una compañera diaria en mis días, que la practico, la riego y la cultivo (y comparto, of course),  y que la considero necesaria para cualquier profesión, que me soliciten que imparta conferencias con este tema o que yo lo incluya en los cursos de formación como sello de marca personal es, sobre todo, un regalo.

Yo no trabajo, no, aunque me falten horas al día y aunque invierta todo el tiempo en montar proyectos nuevos. Lo mío es pura devoción, diversión y fascinación por lo que hago.

Bendita la hora en la que la vida accedió y me compró las acciones.

 

 

******

feliz jueves, queridos!!!

precioso día que me amanece en Córdoba, en esta hermosa ciudad y con mi hermana “la peque” cuidándome.

Hoy, un día intenso pero muy  hermoso. Vamos a por él…

Que sonriáis mucho.

Al viento y a las personas; al sol y a la lluvia…

 

Deja un comentario