Córdoba, presentación alucinante de “Alquiler de humedades”…
19 junio, 2016
Artículo maravilloso en la Revista del Club Renfe
21 junio, 2016

Abordó mi corazón

como si fuera

la tierra

donde había decidido

leer poesía

para siempre.

 

Se instaló

en él

delicadamente

y me concedió

su más dulce

verdad;

como ese algodón

que se permuta

en almíbar

exquisito.

 

Y después,

con su abrazo,

que me protege

de todos los piratas

del piélago,

me juró amistad

eterna,

mientras me enseñaba

su teología de

sentir

(y yo,

aprendiz de bruja,

lo creí).

 

Y así

comenzó nuestro viaje

emocional.

Durante años

lo acompañé,

con mis ojos y

con mis nubes,

mientras él creaba

un mundo de sabiduría

para nosotros,

los habitantes

perdidos

de este galimatías.

 

Valiente del lejano

ocaso

que nos enseñas

cada día

a rezarle

a nuestro

mejor yo;

no nos retires

nunca

tu grandeza.

 

Amén.

 

(A ti, maestro, con toda la devoción que me nace, te reservo el más tierno apartamento con vistas al mar que me cabe en el pecho.)

Canción poetizada a la amistad, dedicada a Juan Carlos Cubeiro.

 

******

Este poema se lo leí a Juan Carlos el día que le dieron el premio a Líder Humanista. Era mi regalo.

Es fantástico utilizar la poesía como lenguaje, como parte de tu comunicación diaria.

Mejor es teneros a vosotros, claro, que me leéis cada día 🙂

Feliz lunes, queridos, feliz día del beso. Me voy a correr para que me broten margaritas en los zapatos…

 

 

 

Deja un comentario