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poemadelunes: La adolescencia de mis hijas y las hojas del limonero, se me escapan…

yolanda saenz de tejada

A Rocío, mi ahijada,

porque ella me adelantó la adolescencia futura de sus primas

(y porque la adoro).

 

 

Ha bajado lánguidamente

las escaleras

del patio.

Trae sus ojos

rizados

entre las manos.

Abiertos

como una granada

recién cogida,

como una boca fresca

recién mordida.

 

Y se sienta

sobre mi falda

abierta

de respuestas

y de flores.

Madre

costurera

de retales

que quiere coser

su vida.

 

Por su pelo

le cuelgan

todos los sueños

recién paridos.

Aún se enredan

sus coletas

de colegio

entre mis dedos.

 

Y espero;

las preguntas,

y las lágrimas…

 

Su adolescencia

se retuerce

(como un animal)

entre sus pechos

nacientes.

Dentro,

como una niñaloba,

atesora

todas las palabras

recién oídas,

los primeros besos

con lengua

que anuncian

el paroxismo

de sus hormonas.

 

Lloverán

lágrimas

en sus venas.

Seguro.

casi oigo,

desde aquí,

el ruido

de la tormenta.

 

 

 

 

Buenos lunes, queridos amigos,

feliz día del beso. Feliz día de vuelta a palacio, preñada de tanto cariño y satisfacción recogida en Madrid desde que llegué, que creo que el tren se nos queda pequeño 🙂

Este poema lo hice hace algunos años y anoche, después del maravilloso acto de poesía y música en Libertad8, me vino a la cabeza.

Se lo escribí a mi hija que apenas era adolescente, inspirada en mi ahijada Rocío, que sí lo era.

Digamos que era un poema emocionalfuturista.

Ahora, que mi vikinga mayor se va fuera a vivir, paseo de nuevo por todos estos versos, sabiendo que se van cayendo, cumplidos pero no caducos, como las hojas de mi limonero.

Así que hoy estoy abrazable y con muchas ganas de devorar vikingas. Deseando llegar…

Vamos a sentir, que es lunes y nos encanta a casi todos 🙂

(y encima me han invitado a desayunar con jamón así que no puede ser más poética la mañana…)

Feliz “hornada”, amigos.

8 Comments

  1. joaquin cordero rodriguez dice:

    Me encanta tu poema, para mi de lo mejor, y encima envidia total, yo todos niños, y siempre soñe con una hija y sus rizos entre mis dedos. Feliz semana, y tus hijas guapisimas.

    • yolanda dice:

      Querido Joaquín, me alegra que te guste este poema que hice adivinando lo que llegaría. Y bueno, no me alegro que no tuvieras una hija 🙂 . Pero, sabiéndote tan emocional, imagino tu deseo por ello. Les diré que te parecen guapas (ahora lo son más, jeje). Un abrazo enorme y feliz lunes.

  2. silvia dice:

    Envidio de ti esas vikingas, poder tener una hija /amiga, tengo dos cabernicolas y no es lo mismo. El amor de mi hacia ellos es igual, pero son hombres.
    El poema es preciso y chispea mucho amor.

    • yolanda dice:

      Silvia, corazón, seguro que con toda tu ternura, no serán dos cavernícolas sino dos vikingos en busca de un mundo más bello para construir 🙂 . Gracias por disfrutar el poema, querida. Feliz lunes en tu cuerpo y en tu corazón.

  3. Antonio Alcaide dice:

    Me gusta esa especial habilidad para sentir como el otro, en el lugar del otro -empatía- que sin duda posees, Yolanda. La adolescencia retorciéndose entre unos pechos nacientes es una imagen perfecta.

    Por otra parte, yo tengo dos chicos y brindo por un mundo donde dé exactamente igual el sexo de tus hijos a la hora del cariño. Está de moda ser chica -aunque sigue presente un machismo de fondo simultáneo, sin que ello sea contradictorio en apariencia-. Así que mi familia no está de moda. Mejor. Lo he visto en el cole: las chicas eran las preferidas de las seños y también de los profes ¿? Bueno. Son inercias negativas que en casa combatimos. Por un mundo de paraguas de colores para todos y donde todos sepan conducir perfectamente y buscar las cosas en cajones y frigos sin importar el sexo.

    • yolanda dice:

      Hola, Antonio, cómo me gusta tu comentario… muchas, muchas gracias.
      Pero, lo que más me gusta es que me hayas hecho pensar en un tema tan interesante. Efectivamente, la mujer está de moda (ya era hora, para algo supone el 80% de la decisión de compra de este país y los creativos solo diseñan productos masculinos), pero más que de moda, es que es necesario un cambio en el liderazgo basado en emociones y en humanismo.
      Más que moda, es el momento de que la mujer tenga ayuda para sobrellevar la cantidad de trabajos que realiza diariamente (roles personales, profesionales y familiares que le impiden llegar a todo).
      Pero, precisamente, en ese liderazgo femenino, la educación es en valores, no en sexo. A nosotras no nos interesan los hombres que no son emocionales, te lo aseguro. Esa es nuestra lucha: la igualdad por un mundo más bello, más justo y más de verdad.

      Pero, el tema del colegio me intriga porque no lo había observado y da para un debate muy interesante. También es cierto que las niñas expresan sus sentimientos y son mucho más activas a la hora de realizar trabajos y voluntariado con lo que no es sencillo obviarlas. A los niños se les ha educado para no expresarse igual, algo que es un error.
      Lo que me encanta es que tú no lo estés haciendo así, eso forma parte de un mundo más hermoso.

      Mi familia no está de moda, te lo aseguro, ya me encargo yo de eso 🙂
      Así que ya somos dos…

      Un abrazo enorme y muchas gracias por traernos tu interesante diálogo.

  4. Antonio Alcaide dice:

    Hola, Yolanda. Es un placer del lunes -leerte- y del martes esta vez -dialogar contigo, con vosotros/as-. Completamente de acuerdo en que no es un cambio basado en el sexo el que queremos, sino en los valores que, erróneamente o parcialmente, se habían refugiado en la mujer. Disculpa que conteste abriendo un comentario nuevo. Lo hago para que no se vea excesivamente reducido por los sucesivos márgenes.

    También tu respuesta/comentarios me sirven para ir más allá en mi planteamiento. Gracias!! Tengo pendiente desde hace dos semanas: “¡Socorro! Quiero ser todas las mujeres que viven en mí”, de una tal Yolanda Sáenz de Tejada y… Lo iba a regalar, pero creo que voy a empezar por leerlo yo. Un amigo nos dijo hace tiempo que el mundo era de las mujeres. Había vivido en un ambiente dominado por figuras masculinas y admiraba lo que el otro sexo representaba. Creo que hay que trascender, como apuntas, la división de sexos -no digamos ya la antigua lucha de sexos- y trabajar en un mundo basado en las emociones -que tenemos escondidas en nuestra vida diaria y sacamos sólo en los conciertos, algún momento de redes sociales, una conversación íntima y poco más-. A los hombres se nos pide ser emocionales. A las chicas, hacer malabares en vuestra vida diaria con varios roles no precisamente compatibles (súpermujer, súpermadre, súpercompañera, etc.). Cambiemos con tranquilidad, sin presión externa. Sólo así podremos encontrarnos en algún punto -emocional- del camino. Y seguir andando juntos. Un emocional beso.

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