Poesía sin escombros: Abrid la vida, aunque cerréis los ojos, Sofía y Marta.
28 Febrero, 2016
Conversaciones con mi zorro: no sobreviviréis…
2 Marzo, 2016

Te amé

con la boca

descalza y

el pecho

erizado;

con los ojos

férvidos y

con más dedos

de los que tengo.

Te avisé,

también,

que yo no amo

como las damas,

sino como

las panteras

(animal solitario

que sólo se une

a la manada

en la época de celo).

 

Pero tú,

cordero

desquiciado,

te ofreciste

a mi sacrificio

y te dejaste

despedazar.

 

Y ahora tengo

tu piel

entre mis dedos y

tus ojos

clamando

que no te abandone;

que pueble

esta casa nueva

que has construido

para mí

(y esta cama,

y estas tardes en tu espalda,

y las conversaciones

infinitas

entre tus piernas

y mi lengua,

o al revés ).

 

Y

lo peor,

lo peor y

lo peor,

es me estoy

volviendo

humana y

temo preferir

tu pecho a

mi árbol.

 

 

 

 

 

**********

Buenos días, queridos.

Vámonos con una ración doble de pasión…

de vuelta con la poesía helada entre tanto calor como siento aquí, cada mañana, con vosotros, con vuestro cariño.

Que tengáis un precioso martes, en este lugar del bosque donde los árboles sonríen a vuestro paso.

Feliz “hornada”

 

 

Deja un comentario