“Soy lo que escribo”
20 mayo, 2015
Guardando tu piel…
21 mayo, 2015

Revisemos las tarifas, los acuerdos, los abrazos…

Querida vikinga pequeña,

me veo en la obligación (Yolanda, que te pareces a tu padre hablando) de sacar el acuerdo de utilización de teléfono móvil que firmamos.

Es cierto que:

eres una nativa digital (lo de nativa me encanta, lo de digital me toca las narices);

todas tus amigas van por la calle sin saber la temperatura que hace o la belleza de esta primavera furiosa porque solo miran la pantalla de móvil (igual que tú, claro);

que tienes uno de esos cacharros más potente que el mío y, con tanta tecnología (otra palabra excesiva), no puedes por menos que amortizarlo;

y que, para no ser madrecoñazoqueponeejemplos, es la forma de comunicaros entre vosotras (menos mal que en este palaciodepapel está prohibido enviar un wasá a los habitantes que estamos dentro).

 

Pero, como soy madre y me encanta comer huevos, no voy a insistir porque hay documentación que me avala. Me limitaré a recordarte el acuerdo que tenemos y por el cual los “reyes malos” te trajeron esa tarifa tan chupiguay de internet.

Y, después de esto, piénsalo o rescindimos el contrato (el de conexión, también).

Te aviso, como manda la ley, con 15 días de antelación (y un beso).

 

fin.

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Buenos días, amigos!!!!

Ni muerta pongo yo internet en la casa de la aldea, jeje, con la cantidad de cosas creativas que conseguimos cuando somos capaces de desconectar…

Cuidemos a nuestros vikingos, queridos amigos, que cuando lleguen a adolescentes nos vamos a encontrar con una partida de nativos incomunicados emocionalmente pero muy ligados a la tecnología.

Yo me pongo a ello, aunque sea la peor madre del mundo que siempre controla.

Feliz jueves que amanece perezoso. Hoy nos toca viajar a Sevilla, qué cosa más linda…

Os llevo en la maleta; esta noche tenemos un precioso evento para brindar por la belleza de la semana y para inaugurar una casa de formación en esa ciudad que tanto me llena.

Cuánto por descubrir y aprender en cada viaje, en cada día.

Feliz “hornada”.

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