conversaciones con mi zorro: no te subas a mi cabeza…
29 Marzo, 2016
Periódico de Huelva. Impresionante entrevista.
1 Abril, 2016

¡Vamos a hacer una lista con las cosas que hacemos para agradar a los demás!


Esto es muy valioso; no somos conscientes de la cantidad de situaciones en las que no somos nosotros o no hacemos lo que nos nace por agradar a otra persona. Y no me refiero a ser educados o generosos ni a cuidar de nuestros hijos o mayores; ni tampoco al esfuerzo de construir algo, no, a lo que me refiero es a realizar, por ejemplo, algo que a tu pareja, o a tu amiga, le encanta y que va en contra de tu propia diversión.

Lo que sucede es que hacerlo muchas veces nos supone un esfuerzo emocional y es entonces cuando esperamos algo a cambio.

Si esto no se da, caemos en la frustración y echamos en cara a la otra persona que, encima de todo lo que hacemos por él, o por ella (porque esta persona puede ser una compañera de trabajo o tu madre), no nos corresponda.

Con esta lista te darás cuenta de que realmente no merece la pena hacer la mitad de las cosas que vamos a escribir, porque al final sólo queremos complacer para que nos sigan amando y, eso no es amor verdadero pues esa persona está amando a otra que no eres tú realmente.

Si tú te muestras como eres, comunicando siempre de forma generosa y sincera, haciendo ver que tu marca personal es la misma que la profesional y en cada momento tú, te respetarán y amarán igual, pero debes enseñarles. Y si no es así, es que no son personas que te merezcan.

No merecen.

 

 

 

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Buenos días, queridos.

Deberesdemiércoles 🙂

Mientras viajo, iré haciendo la lista, que tengo bastantes horas de coche esta mañana rumbo a la bellísima Alicante, donde me espera una de mis rubias favoritas: Cristina Birlanga. Y, por la noche, tenemos cena especial en casa de una gran mujer profesional a la que adoro: Hortensia Reus.

Mañana os lo cuento, con fotos y todo 🙂

Os llevo en la maleta, ya sabéis…

yolandamuyfeliz

 

 

2 Comments

  1. Pascual dice:

    ¡Hola, Yolanda! Llevas razón en eso que dices. Además, el problema es que cuando hacemos esas cosas para agradar a los demás, y no ya por esperar algo a cambio, sino por el mero hecho de mostrarle nuestra empatía, casi sin darnos cuenta, lo vamos convirtiendo en una rutina y cuando después de muchos “sí”, decimos un “no”, la otra persona se enfada con nosotros y pienso que con razón, porque hemos sido nosotros los falsos, los que no hemos sido sinceros desde el principio, por ser hipócritas, y por un mal entendido concepto del amor. Si algo no te divierte y a la otra persona sí debemos, al menos, hablarlo con ella y siempre se podrá encontrar una opción intermedia que agrade a los dos; aunque, hacer algo que sólo divierte a la otra persona, de vez en cuando, sin esperar nada a cambio y sólo por complacerla, tampoco está tan mal, ¿no crees?
    Aprovecho para decirte que te sigo desde hace poco tiempo, pero que siempre es un placer leerte y otro, casi mayor, escucharte… Un abrazo.

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