misalas
12 Junio, 2009
mipeluqueraasesina…
24 Junio, 2009

telopido…

Es más difícil decir las cosas que omitirlas. Más complicado quedarte esperando lo que no te has atrevido a pedir que romper el tierno hielo que te divide entre callar o gritar.
Entre hablar o sepultarte en la espera de una respuesta sin pregunta…

Por eso, desde aquí,
os grito para
que nunca dejéis
de decir lo
que deseáis.

Es el camino más corto a la esperanza.

Os dejo un poema que ilustra mis pensamientos:

Ojalá pierdas
el vuelo,
me dijiste amasando
tu dulce voz
en mi pelo.

Es fácil,
pensé yo…

Puedes morder
el avión
y masticar las alas
con tu lengua
hasta devorarlo.

Puedes, también,
aplastar
el aeropuerto
con tus besos
(esos que me comen
la mañana y la razón)
o,
abrazarte desnudo
a mi torre
descontrolada
de control.

Y mientras pensaba
todo esto,
te miré…
(deseando
que perdieras
la cabeza
y el corazón).

Me dejaste en el aeropuerto.
Terminal B.

Quizás tus dientes no
hubieran aguantado
la chapa recién pintada
de mi vida,
o tu lengua se
habría oxidado
con las alas sin plumas
del avión.

Quizá deberías
(al menos)
haberlo intentado de otra
forma.
¿Qué tal pedirme,
mi amor,
que
me
quedara?

yolandaquedice

3 Comments

  1. Alodia dice:

    Hola Yolanda, un poema lleno de tanta fuerza y vitalidad que arrastra… Besos desde Barcelona. Por cierto, mis padres acaban de llegar hoy mismo a Arjonilla.

  2. Rubia Isabel dice:

    Me ha encantado.Refleja muy bien lo que yo pienso.Es mejor arrepentirse de lo que se hizo que no de lo que nunca se llego hacer.

  3. blog1 dice:

    Alodia, casi paisana. Tan lejos y tan cerca… me alegro qeu te guste el grito a gritar.
    Isabel que comparte mis pensamientos y ella, sí, tan cerca y tan cerca.

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