Ganadores del X Certamen Internacional de Poesía Yolanda Sáenz de Tejada y del I Certamen de Poesía Joven Yolanda Sáenz de Tejada. El Bonillo y Diputación Provincial de Albacete

Limpio, como los ojos de un niño. Así son estos premios de poesía que llevan mi nombre y de los que me siento tan orgullosa cada año en su gala de entrega de premios…

Limpio, no me cansaré de decirlo, por eso las autorías son consagradas o que comienzan, porque se premia la obra, no a quien ha escrito el poema.

Casi 700 trabajos presentados que el año que viene volverán a rondar los 1000 poemas. El jurado lo ha tenido difícil y el resultado ha sido bellísimo. Con una alta participación de Argentina, México, Venezuela, Cuba y Colombia.

Aquí os mostramos los poemas ganadores y sus autorías. Con un 65% de mujeres que se han presentado, este año, El Bonillo se ha vuelto a vestir con la fiesta de la poesía y para mí, su madrina, ha sido un inmenso honor disfrutar del regalo más inmenso que me  ha otorgado la literatura y que este año se ha visto incrementado con el I Certamen nacional de poesía joven que también lleva mi nombre, dotado con 2.600euros en premios en metálico (1.200, 800 y 600 euros para el primero, segundo y tercer premio).

Aquí os dejamos las bases del año pasado para que podáis leerlas. Bases

X Certamen Internacional de poesía Yolanda Sáenz de Tejada.

Primer Premio:

Alicia Zapata, de Jerez de La Frontera y afincada en Barcelona, con el poema “Ida y devenida”.

 

Ida y devenida

La poesía me habita,

la calle habita la poesía,

yo palpito la calle.

En el trance la poesía me habita

y me baña todos los días

a las ocho menos cuarto;

en la bañera mete el codo y luego el brazo,

y así caen la tarde y el agua por las sienes.

Dulcemente, me escurre la pena

con la esponja sobre el pelo,

y yo celebro lo largo que se ve;

«mira, mamá poesía, llega hasta donde se pierde,

llega hasta donde dejo de mirar».

Yo chupo la esponja,

que sabe a humo y jabón salado,

y echo los párpados como la persiana,

y echo el hígado y el vocabulario

por la boca, solo por callar.

Pero cuando me ducho sola,

me salivan los ojos a muerte

y los poemas se palpan en la imaginería popular,

me calcan cuesta abajo

y se vierten por la tubería.

Cuando me sale el agua fría,

la nada me toma medidas,

me caen encima las vidas sin techo,

y en el pelo sudan noches de luz solar.

Cuando me sale el agua caliente,

me olvido de la sociedad por capas,

y me acuerdo de mis copas de Solera

y mis sopas de letras cocidas,

del moho al dente y húmedo en el pan de molde,

de medir el calibre de mi humilde consorte

y de vender mi útero de último modelo.

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

 

Segundo premio:

Alexandra Sumska Kolesnyk, de Melitopol (Ucrania) y residente en Teruel con el poema “Una madre son todas las madres”

UNA MADRE SON TODAS LAS MADRES

 

I

Decías:

esta es mi curva sagrada,

aquí crece un geranio.

 

Decías:

tendrá un nombre de emperatriz,

en su pelo llevará los relámpagos y la música.

 

Dices:

la conspiración de las zarzas, del espino, de las ortigas

existe porque la mereces.

 

Dices:

eres mi Guernica, mi rapto de Proserpina, mi Torá,

eres mía y mía te van a olvidar.

 

Decía:

hazme hermosa, hazme luz,

hazme tierra, hazme dichosa.

 

Decía:

la noche está para tu abrazo tan dulce,

el día, para el camino hasta tu casa.

 

Digo:

renuncio al avispero de tu vientre,

ya no recogeré los insectos de tu boca.

 

Digo:

me miras y tengo sucio el pecho,

te miro y te veo en todos los rostros.

 

 

Decimos:

carne mía, el génesis del mundo fueron dos latidos,

sangre mía, te quiero, así que yace maldita.

 

II

Mi madre nunca me habló del deseo.

Lo consideraba una forma de apuñalamiento.

Ocultó la lección del dolor categórico,

esa es mi herencia.

 

Mi madre nunca me habló

del desazón que nos carcome

en la noche densa, maliciosa

porque es el miedo a morir aniquilados por nuestro deseo.

 

Yo soy el deseo de mi madre.

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

 

Tercer premio:

Patricia María Luque Pavón, de Aguilar de la Frontera (Córdoba) con su poema “Desco(n)finada”.

DESCONFI(N)ADA

I

La casa me acorrala, me interroga,

tiene dudas.

El oxígeno es pequeño, cabe

en el diafragma del recién parido.

Ambas evitamos respirar profundo.

 

II

Al principio: la repostería del cuidado,

la condescendencia ante la errata del gato que muge,

la conversación con la bombilla de lumbre enroscada en la tráquea,

el bidé sin flor carnívora.

Luego

tuve un embarazo de tres meses

y la casa se cerró como un bivalvo

dejando dentro la visita.

 

 

III

El portazo hirió como una mandíbula

encajada sobre la ubre.

Deambulábamos por los pasillos

siguiendo el rumbo de las moscas.

Reproduje a la mujer con la costumbre

de esconder fauna en la vagina,

edifiqué tras la epidemia

un planeta entre el forraje.

Por eso

la gárgara contra el sabor narcótico

de la mudanza.

Por eso cenaba

ternera o ternura

según su precio.

 

IV

El problema fue el escándalo

del menstruo cada siete días.

El apuro que negó a otros

la gotera del seno rebosante.

Llamar al útero madriguera

y, sin embargo,

depositar en el regazo con dulzura

una nana terminal.

 

V

El informe de nulidad matrimonial

sin grandes lujos.

La mitad del hijo detectado

en el control del pecho culpable.

La bendición mediática

del embarazo a los cuarenta.

La mamografía de esta plaga exótica

que vino para quedarse.

I Certamen Nacional de poesía Joven Yolanda Sáenz de Tejada.

Primer Premio:

Jose Andrés Ludeña Martínez, alumno de IES Pedro García Aguilera, de Moratalla (Murcia) con el poema “Naturaleza del olvido”

“Vaho”

Suspiro y queda el vaho en el cristal,

cicatriz de triste melancolía,

por aquello que amé y se fue algún día,

lo arrastró el tiempo como un vendaval.

 

Toda alma está presa a un cuerpo mortal,

y a vivir sufriendo la garantía,

que lo que del tiempo nace y se cría,

en el tiempo mismo está su final.

 

Sigo suspirando por lo vivido,

y así cubra el vapor mi ventanal,

que nuble mi pasado, siembre olvido;

 

quitar de lo vivido lo fatal,

y para cegarme de lo perdido,

suspiro y queda el vaho en el cristal.

“Cielo crepuscular”

Se apaga el cielo al compás de las horas,

se desprenden rosáceas pinceladas,

dejó el pintor nubes inacabadas,

y pintó unas estrellas incoloras.

 

Brindó la noche imágenes sonoras,

dan cigarras música a las veladas

y vibran con ella historias pasadas

cobrando en la tristeza desmejoras.

 

Abandonó el mundo la luz del día,

quedándose como celestes rastros

en las nubes viajeras del ocaso.

 

La noche no ha llegado todavía,

y así como viajan los tenues astros

viaja la edad y refleja su paso.

 

“Soneto a la niebla”

Sombras blancas se ensalzan en el cielo,

siluetas de arboledas afligidas,

vierten por el sol lágrimas llovidas,

que el frío contacto en tierra hace hielo.

 

Se siente sin razón el desconsuelo,

se buscan las montañas escondidas,

la totalidad y la nada unidas

tejen con seda de nubes un velo.

 

Hay nostalgia de lo que no ha pasado,

recuerdos de un paisaje colorido

pero que la niebla ha desdibujado.

 

El horizonte ha desaparecido,

y firmamento y mar se han enlazado

en el manso oleaje del olvido.

 

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

Premio al poema ganador del alumnado matriculado en la Provincia de Albacete y patrocinado por La Diputación Provincial:

María del Señor Valero Toledo, alumna del IES Izpisúa Belmonte de Hellín, con el poema: Quemaduras de felicidad.

 

QUEMADURAS DE FELICIDAD

 

Felicidad, algo difícil

pero a la vez tan simple

que razones tiene mil

y que carece de ella tanta gente.

 

Es algo complicado,

que cuesta definir,

pero una vez que lo has sentido,

no quieres que tenga fin.

 

Tal vez sea por amor,

por el simple hecho de existir,

por comerte un buen jamón

o tu mayor meta conseguir.

 

Una mezcla de adrenalina,

sensación de euforia,

agradecimiento a la vida,

como si fueses por la autovía.

 

La gasolina que se va quemando

y tus venas se van llenando,

de ese licor tan dulce,

una fusión entre pasión y sangre.

 

Algunos la buscan,

pero no se dan cuenta,

de que lo que más anhelan,

también en el camino se encuentra.

 

Sirve de medicina

hasta cuando no se siente,

o un consuelo que alivia

años de ser inerte.

 

Disfruta mientras la vivas,

porque de otras emociones

también están hechas nuestras vidas.

 

Y sobre todo,

no desperdicies ninguna oportunidad,

que de un toro,

puede salir una corrida.

 

 

 

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

 

 

Y aquí os dejo alguna fotografía del acto tan precioso que vivimos.

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

 

Pilar Sierra Morcillo, concejala del Ayuntamiento de El Bonillo

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

 

Paco Peña, coordinador de miembros del Jurado

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

 

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

ganadores del certamen de poesía yolanda saenz de tejada El Bonillo

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies