Poema de lunes: mi cuerpo no es como el mar. Mi cuerpo, es el mar.

Mi cuerpo

no es como el mar.

Mi cuerpo

es el mar…

 

Dentro,

enredadas,

viven sus algas

y sus conchas.

Todo el que entra

se pincha con ellas

(y sangra,

dejando su resto

en mis venas).

 

Tiene,

también,

mi cuerpo,

una red de pescador.

Se le olvidó

a Nereo,

antes de parir

a sus hermosas ninfas.

Con ella

me hice un vestido

(para los días

que mi novio

me invita a merendar).

 

Si entras despacio

en mis aguas,

te morderá el frío.

Has de invadirme rápido,

tierno,

dejando tus miserias en la arena.

Entonces,

seré cálida,

como la dulce sirena

del cuento triste.

 

Pero hoy

estoy revuelta.

En mis aguas

ha aparecido algo extraño.

Yo creo

que es un náufrago.

 


Este poema es uno de los primeros que leí y hoy quería traerlo a la luz, porque a veces, los poemas, se quedan escondidos y tú no los recuerdas. Los versos son como las macetas, que necesitan que de vez en cuando los saques :).

Así que esta mañana, lo he hecho y le he puesto este temazo de Ismael Serrano que me encanta: “Vuelas como la risa, como el diente de león. Si yo te miento, tú lo haces mejor…”

A estas horas, la música y el silencio, es una invitación a vivir, a sentir. Ojalá os llegue así.

 

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