poemadelunes: carne de cañón…

Me enloquecen las historias de la noche,
quizás porque yo soy alondra y me he perdido muchas.

Pero cuando alguien me las cuenta, las vivo y, al final, resulta que he tenido muchas 🙂

Aquí va una de mis favoritas que seguro, será piel de muchos.

Arrastrarme como una perra,
pero sin dueño
Te invito a
mi boca,
te hubiera dicho
aquella noche
insana,
cuando nos presentaron.
Te invito a
una copa,
me dijiste antes
de que todos
se fueran.
Y se fueron.
Y yo acepté.
Y a partir de ahí,
de esa copa,
de tu: te comería
entera cuando te ríes,
 y de esa mano
tuya excitando
mis musas y
mi lengua,
vegeté
cerca de ti.
Qué expiación
para mi carne
que no volvieras
a llamarme.








yolandacuentahistoriasdenoche

4 Comments

  1. Ojalá pudiéramos soltar un "Te invito a mi boca" alguna vez sin venir a cuento.
    Un besazo, Yolanda. Feliz semana

  2. María José dice:

    Hijo p….
    Ja, ja, ja, ja es lo primero que he pensado al acabar de leer el poema

    Un abrazo

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