Poema de lunes: tus años y mi pelo (o al revés). Conversaciones

Estoy sentada

en esta plaza

de pueblo

abierto

al sol.

 

Desde aquí

veo nuestra habitación.

Tú duermes

sobre las

cenizas de nuestro amor

—acabo de salir

flotando

de tu mar

y de tu cuerpo—.

 

Al fondo

de mis ojos,

una fuente se

lava y se llora

a sí misma,

escondiendo la sal

que toda agua

dulce siempre

lleva dentro.

 

Estamos de viaje

y en mis venas

la sangre fluye

con la necesidad

de abrazarme

a mí misma.

De recordarme

que hoy,

—al menos hoy,

mientras te espero—

soy feliz.

 


La belleza de sentarte en una plaza desconocida a pensar qué afortunado eres. Qué maravilla poder parar el tiempo y sentirte especial por ello. Claro, para eso, tenemos que detenernos y la mayoría de las veces vamos tan rápido que se nos olvida que lo más hermoso está muy cerca de nosotros.

Mis poemas tienen escenas; campos verdes o dorados y mucha, mucha piel y palabras. Por eso necesito vivir así, igual que en ellos, para poder contarlo :).

Feliz semana que nos amanece, damas y caballeros. Feliz lunes de poesía.

“De haberlo sabido”, con Quique González y Rebeca Jiménez para estas horas que inundan de ternura algunos muros…

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