No es mi luz; es la luz que tú haces que yo emane…

Siempre me ha pasado.

Dicen que es la sensación de fluir pero yo sé que hay algo más.

Algo se le coló a mi padre en el semen, seguro…

Es esa forma de sentir y de que las emociones me revienten por todo y por nada;

sin motivos, sin causa y, lo que es mejor: sin perdón.

 

Así que ahora estoy aquí, desparramada por el aire;

escuchando mi canción favorita de La Bien Querida después de haber hecho un prólogo a medida de mi ego para el libro nuevo;

haber comido huevos fritos con pimientos y patatas para cenar y queso muy curado de postre (pura y maravillosa intoxicación);

bebido un vino del campo de Borja que me han enviado y que me enloquece;

bebiendo té en un vaso de whisqui (porque me da la gana) y

pensando en lo fácil y compleja que soy,

lo frágil y lo dura,

lo amante y lo fiel.

 

 

 

Yolanda, la montaña te hace hablar raro,

me decía mi madre anoche.

.

.

.

.

Buenos días, queridos. Este jueves no es cualquiera, es un regalo de la vida…

Hoy nos toca ser muy felices así que vamos a ello, que cada uno tiene la fórmula.

Y estreno proyecto nuevo, que lo diseñé la semana pasada y ¡¡meencanta, meencanta!! en breve, puesta de largo.

Qué me gusta amanecer en brazos de una montaña…

 

 

2 Comments

  1. silvia dice:

    Cada vez que te leo es un chute de positividad que entra por todo el cuerpo.

    • yolanda dice:

      Silvia!!! qué lujazo tus palabras… gracias infinitas, procuraré seguir estando a la altura de tus emociones ☺️.

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