Alíñame el cuerpo.

Me pidió

que le recogiera

el pelo

(en silencio, me invitaba

a su cuello).

Más tarde,

le ayudé a subir la compra

a un cuarto sin ascensor

(cansa escalar hasta el cielo).

Y ahora,

que la tengo aquí delante,

riéndose y

explicándome

la receta

de las lentejas

sin grasa,

me muero por

desnudarla y

comérmela

entera

(aunque su sexo

me reviente

la dieta).

 

 

 

*****

ainssss….

feliz miércolesviernes  (que no vamos a dejar todo el romanticismo verde para el fin de semana, jeje)

Que tengáis un día precioso, queridos.

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