Fueron sus besos

Fueron sus besos,
lo sé.
Ese no parar
de abarcarme
la boca y de
merendarme el
cuerpo.
De rizarme
las estrellas y
el pelo y,
sobre todo,
tejer
un mundo
(sin espinas)
para mis pies
descalzos.
(Es lindo saber que sus besos fueron la
cuchilla que me cortaba el aliento.)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies propias y de terceros para fines analíticos y para mostrarle publicidad personalizada en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas). Para más información consulte la política de cookies. Puede aceptar todas las cookies pulsando el botón "Aceptar" o rechazar o configurar su uso pulsando el botón "Configurar".
Política de cookies
Aceptar todas
Rechazar
Configuración de cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para fines analíticos y para mostrarle publicidad personalizada en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas). Para más información consulte la política de cookies. Puede aceptar todas las cookies pulsando el botón "Aceptar" o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón "Configurar".
Política de cookies
Aceptar
Configuración de cookies
Rechazar