cuando jugaba a indios y a vaqueros con mis
hermanos
(esos hombresniños con vello en la voz),
siempre,
siempre,
siempre,
me ponían de cajera del banco al que
atracaban…
Y yo me enfadaba.
Lloraba incluso.
Os cuento la escena:
Yolanda, con los brazos en jarra y los mocos
luchando por quedarse dentro,
diciendo que ni muerta es la cajera,
que se pongan ellos,
que a mí me van más los arcos y las flechas.
Y ellos (los tres) riéndose a carcajadas,
fumándose mis gritos y mis
lágrimas,
implacables en su victoria
(o machistas, que suena más claro):
¿Acaso
has visto en alguna película
me decían mientras rozaban con sus dedos las
pistolas,
que las
mujeres
atraquen
los bancos?
Así que hoy,
cuando el juez ha dictado sentencia y yo me he
levantado,
he lanzado, implacable,
mi dedo índice mientras acusaba a mis hermanos
que lloraban
(por fin)
en la sala,
horrorizados por mi comportamiento.
Los he señalado y me he dirigido
(sonriendo)
al juez:
Alego,
he susurrado mientras chupaba,
una a una,
las palabras,
que
haber robado
del
banco un millón de euros
no tiene
nada que ver con
ser una
golfa,
ni una vulgar
ladrona,
sino que
se debe
a un
trauma
de la
infancia.
yolandaqueporfin
es indio
(homenaje irónico y tierno a mis queridos magníficos)
Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.
4 Comments
Me lo creo, Yolanda, hasta lo del atraco al banco, de verdad.
Besazos de lunesdebesos
jeje, pues ole tú porque yo también me lo creo.
con la pasta nos vamos de fiesta, vale…?
Glupss!!…a mi no me atraques que no llevo suelto.
Saludos desde el norte
jajjaa, yo sólo robo cosas personales 🙂