la olla de mi vida
Aquí cocería yo tus besos…
Querida mamá,
¿recuerdas esa ollita donde cocías la leche cuando éramos niños…?
Pues el otro día la encontré en unas cajas y me crecieron margaritas en el cerebro (es decir, que me inundé de ternura al recordarte).
Así que, como estábamos en la aldea y tenía un montón de adolescentes y jóvenes por allí sin internet, nos dedicamos a pintar todo lo que voy guardando y que dicen que ya no sirve para nada (sartenes que se pegan, sillas que vamos encontrando, trozos de madera…).
Y yo me dediqué a ti y a ella, a la olla…
Creo que ha quedado preciosa.
Todavía no sé cómo se llama (es decir, no le he encontrado una utilidad directa) con lo que la he colocado en la chimenea y la veo a cada instante. Y voy preguntando a todos: para qué creéis que la podemos utilizar…?
Creo que para el gazpacho, por ejemplo, podría servir y quedaría muy linda en la mesa.
Además,
si está llena de besos,
a todos les sentará mejor…
………..
Feliz viernes, queridos míos. Hay que ver lo que cansa estar de pie tantas horas en una feria 🙂
Esta mañana, con todo el sabor de la amistad de ayer en la boca, me dispongo a crear un mundo a medida. Decía Oscar Wilde que la sociedad llega a perdonar a un delincuente pero no a un soñador así que, por favor, soñemos todos muchísimo 🙂
Feliz “hornada”, amigos.

Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.






4 Comments
Sueños perdidos…, y otra mas grande para los realizados.
Qué bonito, Joaquín, es verdad… para los realizados una más grande porque tendemos a olvidarlos y son el empuje para recordarnos que podemos. Una abrazo de doler.
Precioso a rabiar!!.
Para inundarla de papelillos escritos de deseos…?
Buena idea, Estrella!!!! gracias 🙂