miperdón…
Me pides perdón;
como si yo tuviera
la capacidad
de perdonar…
Te miro como
un animal en alerta y
me retraigo entre
mis huesos,
clavándome en los
ojos
mi propia espina
dorsal.
—De tanto llorar—.
Como una anciana
me levanto de
mis dudas;
dejo tirado en el
suelo
el recuerdo de tu
mentira,
la frágil y violenta
mañana que me
arrancó la
vida.
Pero no puedo andar;
tengo demasiados
remiendos en el corazón,
demasiados clavos
(y besos)
atravesándome
el esternón.
Y vuelvo aquí
para decirte,
con toda la fuerza
de mi sangre,
que el perdón
no existe
si no lo sobrevive
el olvido.

Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.


1 Comment
Yolanda un poema estremecedor, efectivamente no se puede perdonar mientras la mentira, las dudas y la desconfianza merodeen por tu cerebro