misestornudos
Me ocurre muy a menudo. Cada vez que estornudo, en lugar de escupir ese desagradable ruido, inundo todo de besos… No puedo salir a la calle cuando hace frío, ni cuando hay demasiada luz. Cualquier cambio en mis sensores olfativos me produce un gran estornudo y claro, miles de besos salen disparados de mis labios instalándose en todas las partes del cuerpo de las personas que están cerca de mi.
He pedido consejo al panadero porque él utiliza mucho amor en su profesión y me ha dicho (insistiendo) que cuando esté resfriada vaya a su panadería, que él se encargará de guardarlos en un saco para aprovechar la sustancia dopamínica que liberan.
No es mala idea, he pensado que si fabricáramos pan con esa hormona, la gente sería más amable y podríamos crear una factoría de aprovechamiento de energía besual (esa palabra me la he inventado yo pero al panadero le ha gustado y a mí también).
Aunque creo que el panadero me hace trampa porque cuando yo estornudo, él se pone muy cerquita mía. Y yo creo que me roba algunos besos, sobre todo, los que se le quedan pegados a la boca.
yolandaquerecicla

Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.


2 Comments
Núnca pensé que tuviera envidia del panadero.
Máximo: je,je, bueno, el pan es una de las cosas que más me gusta del mundo…