niñossaharauisenmisdedos
Levantarme y besarlo,
hacerle el desayuno
con mis ojos
y enseñarle
que el amor
no tiene DNI.
Merendar bollitos
con miel
y recuerdos de
su madre,
de su abuela
que lo espera y
de su hermano que
este año no ha
podido volver.
Besarlo de nuevo y
mancharlo
(con la emoción)
de carmín.
Preparar juntos
un bizcocho
mientras su
sonrisa me
amasa la
vida.
Encender
después el
horno y
el corazón.
Sentarnos todos
a cenar y
aprender a
rezar según
el Islam.
Compartir el pan
y no olvidarme
de sus medicinas
(que lo harán
crecer de vuelta
a su nopaís).
Volver a
besarlo
antes de dormir y
sentir,
sin duda,
en esta escuela
de vida,
que este niño
saharaui
me enseña
a mí.
yolandaemocionada

Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.



1 Comment
Me gusta mucho leer lo que escribes, es precioso. Y estáis guapísimas en la foto. Mucha suerte con todo,…. un besazo. Astrid