Poema de lunes: dónde van las mujeres como yo… Poema protesta
Llegar a puerto nunca se me dio bien.
Dónde van las mujeres
como yo.
Las que no necesitan
dinero para sobrevivir
pero están muertas
y apaleadas por quien
les ha reventado
la bondad.
Dónde van
las que han dado
la vida por su hombre
y su familia
y ahora no pueden
gritar ni contar
el daño que les hicieron.
Los vómitos en mitad
de la noche
cuando ya no le cabían
más reproches
en el intestino;
ni un solo desprecio
más en los ovarios,
huecos de ternura
como bocas
de pájaros
hambrientos.
Dónde van las mujeres
como yo,
que nos pintamos los labios
para que tú no nos descubras
y apretamos los dientes
por la noche
para no dejar
pasar el miedo
a la soledad
y que nos hace tiritar
hasta quebrarnos
los huesos.
A quién le cuento
que lo que parecía
hermoso
era una ciénaga
de porquería
derramada cada noche
en mi cama.
Y sus desprecios,
hormigas devorando
cada segundo
de mi vida.
Y ahora,
que por fin
se ha marchado
(o lo he dejado yo,
qué más da
si este cuerpo minado
de bombas
no me deja andar
segura por la vida),
os pregunto:
¿A dónde van las mujeres como yo?
¿quién las acoge?
¿quién las atiende y clasifica como
perras abandonadas por ellas mismas…?
(De mi último libro, “El club de las Creídas”. Este poema de lunes cierra la piel (ya sabéis que este libro tiene pieles, no capítulos) “Espera propia”, en el que cultivamos y trabajamos, a través de las páginas de crecimiento personal tus “matemáticas emocionales”, es decir, entregar sin medir lo que te entregan. Lo cierra una dinámica de coaching que he diseñado para que entregues lo que te da la real gana y lo hagas con pleno convencimiento y amor).
Recuerdo ir conduciendo a Sevilla, recibir la llamada de una gran mujer a la que te quiero muchísimo Y contarme cómo se sentía. Terminar la conversación haciéndome la pregunta con la que comienza este poema: Yolanda, ¿a dónde van las mujeres como yo…?
Recuerdo detener el coche, e imaginar sus labios latiendo con cada frase que me había compartido, sacar el móvil Y hacer el boceto de este poema que estáis leyendo. Después, trabajarlo en la casa de la montaña, imaginándola a ella yo tantas mujeres que han entregado su vida a otras personas menos a ellas mismas Y ahora se preguntan quién las puede ayudar.
Por eso, en este último libro he querido ayudarlas, igual que a tantas otras que ya lo tenéis en vuestras manos con diferentes temas personales y profesionales.
Buenos días, comenzar la semana compartiendo a corazón abierto cada gota de esta vida aquí amanece, es un gran regalo.
Gracias por leerme Y compartirlo.
En “El Club de las creídas”, de coaching y poesía, encontrarás muchos más poemas como este Y herramientas para trabajar en ti. Te dejo aquí el enlace por si quieres más información y pedirlo dedicado. Pulsa aquí.
Y mientras escucho este temazo de -Guillem Roma, Silvia Perez Cruz y Dario Barroso, La Profecía, recompongo mi cuerpecito para este lunes nuevo y hermoso.
Os lo dejo para morir de amor, que eso nos pega hoy lunes.

Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.



