Como se acerca la presentación de “Diario de un desembarco” en Madrid,
quiero dejar este poema que me gusta leer porque,
mientras lo voy haciendo,
lo siento en carne viva.
Aprender de nuevo a
abrazar.
hinchar las arterias,
la piel,
el no me importa,
total,
si al final se irá.
Ahorcar el vientre
que se ofrece
caliente,
desenfrenado,
impúdico.
Olvidar el último
abrazo de
otro,
su olor a
sudor e incienso.
Las quemaduras
de su mirra
desparramada
por mi vello
–el del pubis, el
de las axilas,
el de su pecho.
El vello, al fin… –.
Aprender de nuevo a abrazar.
Cada vez.
No infectar de
nostalgia ni recuerdos
esta carne minada
de ausencias.
Este bebedero de
animales enfermos
que siempre
terminan huyendo.
Que hunden mis
te quiero
esclavizándome
sin pudor
–pero marchándose–.
Aprender de nuevo a abrazar.
Amputar el último
beso.
Gatear de nuevo
por amor.
Bienaventurado tú
que has sido
elegido para
que yo,
esta perra
famélica,
aprenda de nuevo
a abrazar.
yolandadelunes
Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.
2 Comments
Cada día debemos intentar aprender un poquito más de la vida.
Un abrazo.
sí, cada día… estoy de acuerdo. Y, cuando lo aprendamos, celebrarlo un poquito 🙂
Gracias por tus comentarios.