La piel de nuestro cuerpo, extendida,
ocupa dos metros cuadrados.
Hoy
podría extender
todas las pieles
ausentes de
carne.
Estirarlas hasta
el tormento y
conseguir,
por cada una,
más de dos
metros cuadrados
de lágrimas.
Hoy necesitaría
mamar la calma
chicha de
los diluvios,
ultrajar los
silencios de la
tarde y beber,
como una cosaca,
con el cerebro
bajo cero.
Hoy,
el día dos desde
que mi cuerpo
se ha desmembrado
de sus raíces,
podría reventar
todos los cristales
de las gafas que
me recuerden a
tus ojos.
Y después,
como a una exquisita
asesina,
me apalearían los
cuerdos y los
pulcros,
mientras yo
seguiría pensando
en lo
sola que estoy
desde que
te has
ido.
yolandapiel
Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.
4 Comments
Me ha encantado de principio a fin, el verso "mamar la calma chicha de los diluvios" una pasada….
Gracias por compartir amiga…!!!
Oscar, gracias a ti, por venir cada lunes o cada verso a leer y a sentir. Un abrazo de doler.
Agradable el leer tu poema.
La ausencia puede matar. No sé.
Un abrazo.
mil gracias, Kenit, por sentir esta mañana y mis versos. Un abrazo