Viajar es tener todo el tiempo para mí y para mi bomba (la más peligrosa de mi cuerpo).
Buenos días, este poema pertenece al “Per-verso libro de las carencias del alma”, que comparto con mi maestro, Juan Carlos Cubeiro (sin él esta vida sería muchísimo menos hermosa).
SUSURROS DE VALENTÍA
Viajé
a través
de tu cuerpo y
fue agotador.
Estabas plagado
de túneles
contaminados,
de charcos
sin vida y
de portazos
(pero en tus pestañas,
mi amor,
seguían creciendo
amapolas).
Por eso,
para volver
a filtrarme
a través
de tu sangre,
he decidido
construirme
un precioso ferrocarril.
Y porque tu piel
es un espacio
protegido,
mi ferrocarril
no hará ruido.
Y como tus ojos
son el agua
de mi futuro,
mi tren
apenas
liberará CO2.
Quiero dormir a tu lado;
mi transporte
acariciará
tus huesos
con sus vías.
Volveré a viajar
en ti y
mi tren
será tu vida.
yolandaconchimenea
Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.
4 Comments
Llegado un momento, andamos todos rotos, no es mala idea llegar en tren, construir vías directas.
Besos de lunes!
dicho así por ti, queda más lindo… :), gracias mi niña.
Hermosa imagen me ha creado este poema, hermosa recreación. ¿Amapolas en las pestañas? Brillante. Felicidades, un abrazo,
María José Cabuchola Macario
Gracias!!! me alegra que tu viaje en mi tren haya sido tan hermoso. Un placer por mi parte.