Manual de la amistad: 10 mandamientos para que tus amigas nunca te abandonen
10 formas infalibles de mantener a tus amigas cerca (o espantarlas para siempre, tú decides)
1️⃣ La tertulia es sagrada.
Las amigas de verdad no chismean, solo tienen “debates profundos” sobre la vida y el amor.
Compartir lo que pasa a nuestro alrededor es como terapia de grupo, pero con risas.
Y claro, si es posible, brindando.
2️⃣ Responde los mensajes… al menos una vez por semana.
Entendemos que la vida va a mil por hora, pero si tardas tanto en contestar, tu amiga va a pensar que te has unido a una secta de meditación silenciosa en el Tíbet o que te fuiste a vivir al Amazonas sin cobertura.
No hace falta un discurso, querida, solo un “¡Sigo viva!” de vez en cuando.
3️⃣ Comparte el postre, pero no la última cucharada.
Las buenas amigas te comparten su drama, su rímel… pero no la última cucharada del brownie con helado.
Eso es territorio sagrado.
Te quiero, baby, pero no tanto.
4️⃣ Juntas, os apuntáis a El Club de Las Creídas
Las amigas de verdad no chismean (bueno, solo lo justo 😏), ¡se celebran!
Aquí compartimos sueños, éxitos y hasta desamores, siempre desde el amor propio.
El “Club de las Creídas” es ese lugar donde nos ponemos la corona bien alta, brillamos juntas y brindamos por cada nuevo capítulo.
5️⃣ Planificar juntas el viaje de amigas que NUNCA haréis.
Pueden pasar años hablando del viaje a París, y no importa si nunca se concreta.
Lo valioso es el subidón de emoción que les da organizarlo una y otra vez.
6️⃣ Usa su ropa sin pedir permiso (y devuélvela).
Solo las verdaderas amigas se intercambian ropa con la confianza de que probablemente no la volverán a ver en meses.
Eso sí, cuando la devuelvas, asegúrate de que esté más o menos planchada.
No es mucho pedir.
7️⃣ Reclama su sofá como tuyo.
Las amigas no necesitan invitación formal.
Si llegas a su casa, te pones cómoda y le robas su manta favorita, ya eres oficialmente parte del mobiliario.
El cariño es proporcional al espacio que ocupas en su salón.
8️⃣ No te rías demasiado de sus dramas amorosos (hasta que pase el tiempo suficiente).
Primero consuélala como una amiga decente, pero, meses después, es tu deber recordarle las tonterías que dijo, con mucho amor, claro: “¿Te acuerdas cuando querías tatuarte su nombre? Jajaja… qué tiempos”.
9️⃣ Sé su cheerleader, pero realista.
Apoyas todos sus sueños, pero si se le ocurre abrir un negocio de croquetas en plena crisis económica, hay que decirle: “Amiga, te adoro, cari, vamos a pensarlo juntas un poco más”.
🔟 Y cuando todo falle, invítala a una copa (o dos).
Si alguna vez hay un malentendido, todo se soluciona con una buena copa de vino y una conversación sincera.
Porque, al final del día, las amigas se reconcilian como las diosas que son: con vino en la mano y drama en el corazón.
Y ahora, dime tú qué otro mandamiento añadirías, que hoy es viernes y nos toca sonreírle a la vida.
¡Te leo en comentarios!
Soy Yolanda Sáenz de tejada Vázquez, con 20 libros publicados y conferenciante de alto impacto.
Además de escribir sobre amistad y risas, ayudo a mujeres a ser visibles con confianza.
¿Quieres saber más? Descubre mis conferencias y coaching de traes-formación en mi web

Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.




