Vida rural en la Sierra de Segura: Semana 4. Diario de una serrana tecnológica. Cómo es vivir en una aldea de 17 habitantes
Vida rural en la Sierra de Segura: Semana 4. Diario de una serrana tecnológica
La felicidad de tener un buen tendedero
La vecina de arriba me ha cedido el suyo.
Mi tendedero está bajo un árbol.
Y el árbol tiene pulgón.
Esto hace que, cada día que tiendo, tenga que sacudir toda la ropa muy bien, no vaya a ser que llegue una vikinga y se encuentre un bichito en la sábana y les dé algo.
Por mi parte, cada vez me pican menos las moscas de burro o los mosquitos.
Creo que mi cuerpo y mi cerebro están entendiendo que cada vez van a vivir aquí más.
Encuentro con una cierva: la diosa del bosque
El martes, subiendo a la montaña, me encontré con una cierva espectacular.
Se me quedó mirando y me detuve impactada.
Ignorante de mí, comencé a hablarle como si fuera un perro, con ese tono de madre cursi: “qué pasa, bonita, lo más bonito…”.
Durante un par de minutos estuvimos ahí.
Y ella se fue (claro, Yolandita, es lo normal).
Lo impresionante es que, al día siguiente, en el mismo lugar y a la misma hora, aproximadamente —porque siempre suelo subir sobre las 9— estaba allí de nuevo.
Aluciné.
Como soy tan positiva, pensé que se me iba a acercar. Vamos, me visualicé incluso abrazándola.
La física cuántica debió necesitar más ingredientes para que esto sucediera y se fue.
No ha vuelto a aparecer, pero cada día la busco.
Se ha convertido en mi diosa de aquí.
Planificación rural: menú para diez en modo montaña
A partir de hoy, esta casa de montaña se llena de personas bonitas.
He tardado aproximadamente una hora y media en hacer un menú para unas diez personas durante doce días que van a estar por aquí de forma alterna.
Hay que tener en cuenta que:
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No hay tiendas y la más cercana está a una hora por carretera de curvas.
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El congelador y la nevera son pequeños.
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Que tiene que ser sana y rica.
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Que las vikingas y sus amistades (la mayoría deportistas) comen como limas.
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Y que los recoveros suben con provisiones una vez a la semana, cada uno con su especialidad: pan, fruta y verdura, quesos y chacinas.
Y algo que tardaría 10m en la ciudad, aquí es para sacar cum laude en logística.
Conversaciones con raíces: vecinos, historia y gratitud
Sigo subiendo cada tarde a ver a los vecinos de arriba.
Nacieron aquí hace 81 años.
El padre de ella era carpintero.
Era quien hacía las cajas de muertos.
Me cuenta cómo, a veces, traían a las personas ya fallecidas… y cómo una madre atravesó con su hija en brazos, durante horas, caminos de nieve.
Podría haberos ahorrado esta escena, pero para mí es de las más importantes.
Porque todo lo que conozcamos de nuestros orígenes nos hará personas más completas.
Por no hablar del valor que olvidamos otorgarle cada día a la vida que tenemos.
Por mi parte, la consciencia del agradecimiento está cada día más latente.
De hecho, si en una conferencia o formación, me elevo, se debe a este estado de plenitud.
No os preocupéis, que no suelo tardar en bajar.
Cierre de ciclo: pausa, verano y maternidad
(Si acabas de llegar a este diario: soy Yolanda, empadronada en una aldea de 17 habitantes de la Sierra de Segura. Vivo aquí y en el resto del mundo)
Formo directivas para que lideren con ambición, estrategia y visibilidad. Fusiono IA, productividad y marca personal. Conferenciante, empresaria y poeta. 20 libros publicados.
Serrana tecnológica

Coach en Visibilidad estratégica 360º
Mis conferencias y formaciones de alto impacto, que siempre comienzan con un poema mío, son sobre:
– Visibilidad femenina y protocolo profesional
– Productividad con inteligencia artificial
– Motivación
– Marca personal y redes sociales
📙20 libros publicados y como forma de vida: nómada digital y poeta.



